Desde mi llegada a la madre patria he sentido cada día y cada minuto por milésimas de segundo, parece que el tiempo pasa, Madrid pasa, España pasa, pero yo sigo aqui sientiéndome ajena y extranjera.

Siempre al visitar el centro histórico de Madrid me embarga una sensación de admiración y agradecimiento por la vida. Son éstos, mis ojos, los que son testigos de los siglos y siglos de historia recogidos en un callejon, en un monumento o en una catedral. Son mis pies los que caminan por estos paisajes, escenario e insiración de verdaderos pintores, escritores y poetas; los que pisan este suelo, escenario inamovible de la historia del mundo.

Este sentimiento será compartido por todos los que somos de lejos o ajenos.  Aunque me temo que no todos…

Este país es para mí entre otras cosas una fuente de cultura, de historia, de arte, de raices propias, de pasado y de diversión. Pero para otros es sólo su fuente de trabajo,  de futuro mejor, de prosperidad económica, de oportunidades y la tierra escogida para el exilio voluntario que evita la miseria y el hambre.

El éxodo impresionante de latinoamericanos a España. Un tópico curioso y comlejo. Una realidad tan cotidiana a la que se trata como problema social. Hay inmigrantes de muchas nacionalidades aquí y a los que venimos de latinoamerica nos llaman”sudacas”.

La mayoría de los españoles piensan que el continente americano se divide en dos:  Norteamérica y lo demás; Sur América. Para ellos Cuba es Sudamérica y México también. Cuando me he permitido corregirles la observación las respuesta siempre es: ¡Qué mas da! Si todos son lo mismo…  ¡Sudamérica es la unión de todos esos otros paises abajo de Estados Unidos.!

Como siempre, hay todo tipo de personas en las sociedades grandes pero respecto a su interés por e mundo hay dos grandes grupo; 1) los que viendo el entorno se informan concienzudamente o ilustrados y 2) los ingorantes por placer o por resignación.

Dentro del primer grupo, los ilustrados, sitúo los que conocen el mundo, a través de sus propios ojos, a través de la lectura o por su propio interés, además casi siempre saben ubicarse en el mapa mundi.  Son los que sienten curiosidad por conocer lo que sucede afuera desus fronteras, investigan y  se permiten ver con sus propios ojos otras civilizaciones que no estén dentro de los rasgos culturales ligados al castellano, jamón serrrano y la bocata de tortilla de patata.

Una postura común de los ilustrados es reconocer la inmigración latinoamericana como un fenómeno económico e histórico sin temor ni mezquindad de sus recursos, sin egoismos… ¡Ahh!  porque ya saben que hace mas de 400 años atrás sus antepasados se sirvieron lo suficiente de todos los recursos disponibles en las entonces indias occidentales; lo saquearon, cometieron genocidio y lo explotaron. Con las riquezas  y minerales preciosos de América financiaron sus guerras y con el resto se enriquecieron. Con la “papa” o patata se quitaron el hambre de aquella época y con el tomate inventaron platillos que hoy son patentados como europeos

Para mi, los “ignorantes” son los que a pesar de tener buenas posibilidades de conocer, de culturizarse y de viajar, lo hacen usualmente para ir de compras en busca de la moda a los centros comerciales, se van de vacaciones solo a complejos hoteleros “all included” o “pensión completa”, da lo mismo que sea  dentro del país o fuera, hotel y playa es igual. Siempre buscan sitios donde la alimentación y atención al huesped están dentro de los estándares europeos convecionales. Son ellos los intolerantes, los que continuamente se quejan de las culturas diferentes y se atreven a decir que los demás viven comiendo mierda, solo porque sus costumbres y habitos de vida son diferentes.

Pero gracias a Dios, como aqui y en el resto del mundo, hay de todo tipo de personas. La diversidad es tal que fascina, se vive  y se agradece. Como se agradece a esta tierra su gruesa historia, su cultura culinaria exquisita, su gente alegre y fiestera, sus días festivos abundantes, sus perfectas carreteras y sus paisajes embelezantes.

Aunque a menudo se piensa en regresar al lugar donde mi origen étnico es la regla no la excepción. Donde el sudaca será otro y donde no tenga que hacer de tonto para encajar o someterme a “clasificaciones migratorias”  para obtener mínimas prestaciones y  en realidad nunca integrarme.

¡Viva España!