Esta mañana pude ver algunos noticieros norteamericanos y europeos, las noticias giran siempre alrededor a banalidades y tonterías en comparación a las nuestras. Me refiero a esas noticias “lights” que son típicas en los medios de comunicación de países desarrollados. Por ejemplo hoy vi:  ”La gente del barrio se queja del ruido de un vecino”, “Un perro se casa con un gato”, “El tren llega con retraso”, “La crisis no permite salir a restaurantes a menudo” y “Los niños ya no quieren jugar en el parque por culpa de los dispositivos electrónicos”. 

¡Qué afortunados! Mientras aquí las noticias “light” no existen, excepto las importadas. Lo de hoy fue: “Ya no queda agua en la capital”, “Secuestran adolescente”, “Sicarios matan a prestamista”, “Hambruna en la zona sur”, “Sube precio de la gasolina”, “Otro cadáver encontrado en la Rivera Hernández”… Y así una serie de noticias que en vez de informar, deprimen.

Ambas son realidades, ambas cosas suceden, solo que aquí las historias suelen ser crudas y desesperanzadas. Tenemos verdaderos problemas de los cuales quejarnos, la muerte no es una amenaza para la gente si no que se convive a diario con ella y sin temor. No nos quejamos de no poder pagar lujos si no de no poder satisfacer nuestras necesidades básicas, el ruido del vecino me es indiferente y los perros no son motivos de preocupación cuando hay tanto niño descarriado y desnutrido. No importa si se retrasa el autobús, importa que hoy no lo asalten y los niños ya no juegan en los parques, porque no tenemos parques.

Yo eso me lo gané por nacer aquí, pude huir y olvidarme de esta triste realidad, mas no tomé ese camino porque no es el mio, sería como negarme a mi misma, sería como darme por vencida en mi tierra y suponer que solo en tierra ajena podré ser alguien, me alegro por quienes logran afuera lo que aquí es difícil o poco probable, pero mas admiro al que lucha a mi lado sin renegar de la pura mala suerte de haber nacido en un país como éste.

Me alegro que hayan países grandiosos y prósperos, son un ejemplo a seguir ¿Pero quien pudiera decidir donde y cuando nacer?.

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