Esta mañana pude ver algunos noticieros norteamericanos y europeos, las noticias giran siempre alrededor a banalidades y tonterías en comparación a las nuestras. Me refiero a esas noticias “lights” que son típicas en los medios de comunicación de países desarrollados. Por ejemplo hoy vi:  “La gente del barrio se queja del ruido de un vecino”, “Un perro se casa con un gato”, “El tren llega con retraso”, “La crisis no permite salir a restaurantes a menudo” y “Los niños ya no quieren jugar en el parque por culpa de los dispositivos electrónicos”. 

¡Qué afortunados! Mientras aquí las noticias “light” no existen, excepto las importadas. Lo de hoy fue: “Ya no queda agua en la capital”, “Secuestran adolescente”, “Sicarios matan a prestamista”, “Hambruna en la zona sur”, “Sube precio de la gasolina”, “Otro cadáver encontrado en la Rivera Hernández”… Y así una serie de noticias que en vez de informar, deprimen.

Ambas son realidades, ambas cosas suceden, solo que aquí las historias suelen ser crudas y desesperanzadas. Tenemos verdaderos problemas de los cuales quejarnos, la muerte no es una amenaza para la gente si no que se convive a diario con ella y sin temor. No nos quejamos de no poder pagar lujos si no de no poder satisfacer nuestras necesidades básicas, el ruido del vecino me es indiferente y los perros no son motivos de preocupación cuando hay tanto niño descarriado y desnutrido. No importa si se retrasa el autobús, importa que hoy no lo asalten y los niños ya no juegan en los parques, porque no tenemos parques.

Yo eso me lo gané por nacer aquí, pude huir y olvidarme de esta triste realidad, mas no tomé ese camino porque no es el mio, sería como negarme a mi misma, sería como darme por vencida en mi tierra y suponer que solo en tierra ajena podré ser alguien, me alegro por quienes logran afuera lo que aquí es difícil o poco probable, pero mas admiro al que lucha a mi lado sin renegar de la pura mala suerte de haber nacido en un país como éste.

Me alegro que hayan países grandiosos y prósperos, son un ejemplo a seguir ¿Pero quien pudiera decidir donde y cuando nacer?.

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La universidad pública hondureña, el estandarte de un pueblo pobre pero con grandes aspiraciones ya no lo es.

De templo del saber a madriguera de rufianes, de fuente de sabiduría a  yacimiento de imbecilidad, de motivo de esperanza a sentimiento de culpabilidad, de instrumento de superación a escuela de mediocridad; así evolucionó mi universidad.

Una asociación de individuos abusivos, deshonestos y petulantes manipulan el futuro a favor de intereses ajenos al alma mater y propios de la mas vil burocracia. Un presupuesto invertido en satisfacer sus caprichos y unos estudiantes apáticos, indiferentes en su mayoría, todos culpables de esta decadencia anunciada.

¡Dadle el poder a las masas!  ¡Eh aquí el resultado! Brivones acostumbrados a exprimir los recursos destinados a fines auténticos, hoy, definiendo si este pueblo desgraciado puede optar a la profesionalización de una vida laboral. Horda de rufianes liderando los intereses de haraganes, cobardes y aprovechados.

Eso es el Sindicato de la UNAH, una vergüenza nacional. No hay que sacar de la misma categorización a los remedos de organizaciones estudiantiles y de docentes… ¡Si Dios pudiera protegernos de éstos!

Mi pobre pueblo azotado por la carencia de líderes honestos, mi pobre pueblo guiado por seres sin escrúpulos, orgullosos de su basura ideológica y hablando en nombre de los demás. Mi querida Honduras hundiéndose.

Y este mismo pueblo indiferente, haragán y pesimista.

¡Es esto el caos?

Te veo mitad floreciente, mitad en ruinas,  mitad mía, mitad ajena.

Hoy tienes verdugos, ayer tenías centinelas ¿Cómo te abandonamos así?

Aquellos pinares tupidos son hoy campos grises y áridos, los ríos fuentes de pestilencia y la gente está presa de paranoia. Los niños de la calle se han multiplicado por cien y los ladronzuelos de carteras son ordas de sicarios vendidos al mejor postor.

En la plaza central los peatones ya no pasean, todos corren despavoridos y miran a su alrededor con miedo, con incertidumbre y con recelo. El de atrás piensa que el de al lado puede robarle y éste huye de la mirada constante del otro, ambos se sienten presas del cazador. El de adelante sujeta sus pertenencias porque los de atrás le siguen con insistencia y de repente el incidente sucede a varios metros, sin ser ninguno de los tres los protagonistas y sienten alivio de no ser ellos sin detener su marcha.

Las casa permanecen selladas cuál prisión de máxima seguridad y las tiendas y comercios parecen la reserva federal, mucha de alarmas y cámaras de seguridad. Las mujeres ya no usamos joyas para andar y los hombre ya renunciaron a las gorras y a las gafas de sol de calidad. Todos sitiados por nosotros mismos, por una realidad latente y una paranoia bien fundada.

Pero a veces veo eso otro que nadie quiere aceptar, la riqueza humana del capitalino representado por un mestizo amable y hospitalario, los senderos húmedos y selváticos de La Tigra, el clima fresco del Hatillo y el tradicional Picacho. Las pocas personas que somos siempre relacionados unos con otros, los secretos aquí no existen y por las noches todos vamos al mismo lugar.

Nos cobijan pinares ahora solo a los alrededores y el Cristo del Picacho nos observa siempre, día y noche. Aquí es donde todo sucede, donde somos los protagonistas de la vida política y social, donde vienen todos los de el interior y los de afuera, donde nací yo y cientos de miles mas, donde es caliente por el día y fresco por la noche, donde el fútbol cierra cualquier herida y donde el Motagua y el Olimpia siempre perderán o vencerán.

Es esta pequeña ciudad, sitiada por la inseguridad y la paranoia que ésta a traído con sigo, la que quiero verse levantar.

Mi querida ciudad.

Pese a las críticas y advertencias volví.

Fueron muchos los malos augurios, las discrepancias, las predicciones de un futuro escaso y miserable, las posibilidades de un abandono afectivo y el inminente fracaso de un matrimonio errado, doloroso y frágil, aunque mi corazón estuviera lleno de esperanzas.  La gente a mi alrededor me lo dijo,  dudando de mi cordura, de mi valor para enfrentar aquellos temores que me carcomían la existencia en el inolvidable Madrid, en la gloriosa España.

Y antes de volver besé con mis labios Granada y rosé con mi piel la nieve sobre La Alhambra en un día frío y envuelto en caricias para mi alma. Mi pecho albergaba la admiración por aquella cultura usurpadora que selló su presencia en los muros, en los jardines resultado del magistral gusto de los arquitectos de los sultanes; y yo de nuevo me dije ¡Heme aquí, bendita entre los hombres y mujeres que no han podido ver lo que en aquel momento mis ojos me dejaban ver!

Me dije a mi misma que aquel día no sería el último en que me sentiría tan pequeña por ser yo y tan grande por poder estar en un lugar así.

Y hace casi tres años yo pensaba que había visto lo mas hermoso del mundo…

En Julio del 2007, en una tarde calurosa, después de pasar mas de una hora probándole a un policía de inmigración egipcio que el país ” Honduras” si existía y de firmar un compromiso que me obligaba a no asilarme en Egipto, le vi. Era él, el templo de Luxor, apareció ante mis ojos de repente,  irreverente, soberbio, dejándome sin aliento, solo con una lágrima de júbilo deslizándose por mi mejilla y en absoluto mutismo. Y esto fue solo el principio, nueve días de absoluto derroche visual por aquel extraño país donde la herencia monumental e histórica se complementaba con la particularidad de su gente y de su comercio.

Y como esa fueran varias experiencias que me traje impregnadas en el alma. Fue España,  Italia, Francia,  Egipto y cada ciudad de ellas las que hoy están gravadas en mí, como parte de lo que soy, de lo que se y de lo que quiero ser y hacer.

Y yo, esa misma mujer que ayer vio algunas de las maravillas del mundo yace hoy en medio de una pequeña y desordenada ciudad, en la casa de su infancia, bajo las escaleras donde un día le besó aquel amante adolescente, en aquella grada donde ahora escribe con un nudo en la garganta.

En mi Tegucigalpa, donde no hay metro ni tren, ni semáforos para peatones. Es aquí de donde soy, de donde me siento pertenecer, el lugar que he escogido para estar, para ser, para crecer y envejecer.

Al dejar España varias cosas sucedieron como me las temía, me abandonaron, me traicionaron, es cierto. Mas no fue ni mi país, ni mi ciudad, ni mis oportunidades, ni mis capacidades las que fallaron, tampoco me fallé a mi misma. Tengo el corazón destrozado y a veces siento desmayar, pero aun me abrazo y me digo que esto es el fin de una historia cruel y el comienzo de otra nueva etapa que será buena y saludable.

Y hoy hace dos meses puse un pie en mi tierra hondureña dejando el corazón en Madrid con el hombre que amé desde que tuve 18 años, ahora que soy la mujer adulta de 33 años que soñó con aquel ideal romántico mismo que me llevó a exiliarme voluntariamente en aquella ciudad, vivo con la esperanza de seguir conociendo el mundo por pequeñas partes y con el anhelo de ser amada un día por lo que soy, tal cual soy, porque soy especial y porque tengo mucho que dar.

Desde que he puesto pie en España la gente habla mucho de crísis. Dicen que la explosión de la “burbuja inmobiliaria” llevó en picada a la industria de la construcción hasta el fondo del abismo. Se dio entonces el efecto dominó; una actividad fue empujando a otra y comenzó el tiempo de vacas flacas.

Y ahora dicen que hasta ahora comenzó la crisis… (valga la redundancia), siempre el momento de la crisis es hoy.

Este es el tema de conversación en los autobuses, en los bares, en los parques, en las bodas, en los funerales, en los lechos carnales, en las peluquerías, en los taxis, etc.  Es así, antes de comenzar a sentir los verdaderos efectos de una recesión la gente se declara en absoluta carestía.

Cuando Lehman Brothers anunció su banca rota me inquieté. Augurios de pobreza y escasez aparecieron como situaciones vívidas en mi cabeza. Lo primero que visualizé fue la idea todos mis proyectos a mediano plazo fracasados antes de siquiera alcanzar su realización. Me imaginé sentada en este mismo escritorio desde adonde ahora camuflajeadamente escribo, en esta misma empresa,  vendiendo el 30% de mis habilidades disponibles al 20% de su valor real en el mercado.   Endeudándome hasta mi tercera generación (la cual aun no tengo) por tener 40 metros cuadrados de espacio propio en medio de un edificio con hogares arriba y hogares abajo y encarcelando mi vida en empleos como éste para poder tener una vejez menos indigna por medio de la jubilación.  -Y así mi mente volaba en medio de ese desierto al que otros llaman “una vida normal”  y mi pecho respiraba agitadamente casi en sensación de asfixia…-

Poco a poco recuperé la calma y en primer lugar me enteré de que justamente me estaba dejando absorver por el sentir colectivo, por el miedo a la ausencia de abundacia. Como chispas que salpicaron mi cerebro me vinieron varios recuerdos de verdaderos momentos críticos en el seno de mi familia, en mi pais, entre mi gente, mis compatriotas y los demás seres humanos que no viven justamente en el primer mundo, si no en los paises donde permanentemente se está en crisis, donde lo normal es la escasez.

Recordé cuando mi madre colocaba cinta adhesiva entre la suela de mi zapato y el cuero para que no se notara su rotura mientras juntaba el dinero para comprarme zapatos nuevos; cuando comíamos sopa de pollo sin pollo todos los almuerzos y las cenas. Mi padre decía amenudo que no me quejara porque yo era afortunada y para demostrármelo me narraba episodios de su infancia, como por ejemplo, cuando en su pueblo habíans hambrunas para matar el hambre comían todo lo que encontraran, con suerte una tortilla de maiz con sal una vez al día y si no a a guantar. Tampoco habían medicamentos ni hospitales, su hermanito menor murió de deshidratación por falta de un médico o por la ignorancia propia de esos lugares, donde nadie les dijo que a un niño con diarrea hay que suministrarle agua o podía morir por deshidratación.

No he sentido en carne propia esta clase de necesidades básicas insatisfechas, ese dolor de estómago agotador; pero si recuerdo haber convivido a diario durante casi 30 años con el rostro del hambre en la mayoria de las caras.

Conozco los efectos irreversibles de la miseria en la conducta humana, la pobreza como regla y no como excepción. La decadencia del ser humano cuando se le desprovee de sus recursos básicos.

Trato de ignorar los comentarios de ésta gente afortunada que ha nacida en este país grande y poderoso en circunstancias excepcionales cuando hablan de su gran crisis, de su pobreza… A veces no se si siento lástima por ellos o solo es que no les comprendo.

¿Quién se ha quedado hoy sin bocado hoy en este pais? ¿Quién ha muert hoy aquí por no tener medicina ni atención médica? ¿Quién vive pensando si perderá o no el derecho a aprender a leer y escribir? ¿Quién ha perido el derecho a un sorbo de agua potable?

No perdamos la perpectiva. Sabemos que hay problemas, que los recursos merman, que las cosas no estan tan buenas como hace unos pocos años, pero que no cunda el pánico.

Mientras seamos incapacez de de reconocer nuestra fortuna, seguiremos ahogándonos en nuestra propia saliva.

Desde mi llegada a la madre patria he sentido cada día y cada minuto por milésimas de segundo, parece que el tiempo pasa, Madrid pasa, España pasa, pero yo sigo aqui sientiéndome ajena y extranjera.

Siempre al visitar el centro histórico de Madrid me embarga una sensación de admiración y agradecimiento por la vida. Son éstos, mis ojos, los que son testigos de los siglos y siglos de historia recogidos en un callejon, en un monumento o en una catedral. Son mis pies los que caminan por estos paisajes, escenario e insiración de verdaderos pintores, escritores y poetas; los que pisan este suelo, escenario inamovible de la historia del mundo.

Este sentimiento será compartido por todos los que somos de lejos o ajenos.  Aunque me temo que no todos…

Este país es para mí entre otras cosas una fuente de cultura, de historia, de arte, de raices propias, de pasado y de diversión. Pero para otros es sólo su fuente de trabajo,  de futuro mejor, de prosperidad económica, de oportunidades y la tierra escogida para el exilio voluntario que evita la miseria y el hambre.

El éxodo impresionante de latinoamericanos a España. Un tópico curioso y comlejo. Una realidad tan cotidiana a la que se trata como problema social. Hay inmigrantes de muchas nacionalidades aquí y a los que venimos de latinoamerica nos llaman”sudacas”.

La mayoría de los españoles piensan que el continente americano se divide en dos:  Norteamérica y lo demás; Sur América. Para ellos Cuba es Sudamérica y México también. Cuando me he permitido corregirles la observación las respuesta siempre es: ¡Qué mas da! Si todos son lo mismo…  ¡Sudamérica es la unión de todos esos otros paises abajo de Estados Unidos.!

Como siempre, hay todo tipo de personas en las sociedades grandes pero respecto a su interés por e mundo hay dos grandes grupo; 1) los que viendo el entorno se informan concienzudamente o ilustrados y 2) los ingorantes por placer o por resignación.

Dentro del primer grupo, los ilustrados, sitúo los que conocen el mundo, a través de sus propios ojos, a través de la lectura o por su propio interés, además casi siempre saben ubicarse en el mapa mundi.  Son los que sienten curiosidad por conocer lo que sucede afuera desus fronteras, investigan y  se permiten ver con sus propios ojos otras civilizaciones que no estén dentro de los rasgos culturales ligados al castellano, jamón serrrano y la bocata de tortilla de patata.

Una postura común de los ilustrados es reconocer la inmigración latinoamericana como un fenómeno económico e histórico sin temor ni mezquindad de sus recursos, sin egoismos… ¡Ahh!  porque ya saben que hace mas de 400 años atrás sus antepasados se sirvieron lo suficiente de todos los recursos disponibles en las entonces indias occidentales; lo saquearon, cometieron genocidio y lo explotaron. Con las riquezas  y minerales preciosos de América financiaron sus guerras y con el resto se enriquecieron. Con la “papa” o patata se quitaron el hambre de aquella época y con el tomate inventaron platillos que hoy son patentados como europeos

Para mi, los “ignorantes” son los que a pesar de tener buenas posibilidades de conocer, de culturizarse y de viajar, lo hacen usualmente para ir de compras en busca de la moda a los centros comerciales, se van de vacaciones solo a complejos hoteleros “all included” o “pensión completa”, da lo mismo que sea  dentro del país o fuera, hotel y playa es igual. Siempre buscan sitios donde la alimentación y atención al huesped están dentro de los estándares europeos convecionales. Son ellos los intolerantes, los que continuamente se quejan de las culturas diferentes y se atreven a decir que los demás viven comiendo mierda, solo porque sus costumbres y habitos de vida son diferentes.

Pero gracias a Dios, como aqui y en el resto del mundo, hay de todo tipo de personas. La diversidad es tal que fascina, se vive  y se agradece. Como se agradece a esta tierra su gruesa historia, su cultura culinaria exquisita, su gente alegre y fiestera, sus días festivos abundantes, sus perfectas carreteras y sus paisajes embelezantes.

Aunque a menudo se piensa en regresar al lugar donde mi origen étnico es la regla no la excepción. Donde el sudaca será otro y donde no tenga que hacer de tonto para encajar o someterme a “clasificaciones migratorias”  para obtener mínimas prestaciones y  en realidad nunca integrarme.

¡Viva España!

Los días están pasando como arena en medio de mis manos, se agotan poco a poco. Hoy ya se han gastado 24 horas menos para mi longevidad lo cual perpetua esta sensación tan embelezante de respirar.

El tiempo es un recurso no renovable, no lo es para mi ni para nadie; posiblemente sí lo sea para todos, pero como raza. La raza humana evoluciona con el tiempo, en este contexto, el humano se renova con el tiempo, pero el individuo muere.

Hace poco un aficionado de la genética me dijo que el sentido de la vida, la mía, la de él, era perpetuarnos como raza. Dice que el objetivo de mi existencia es mejorar genéticamente a mi sucesor, o ayudar a mejorar el sucesor de otro o de otros, perfeccionar la raza humana. Me parece fascinante la teoría y desde mi humilde percepción es bastante razonable, parece que hay muchas lecturas por allí, poco técnicas en su lenguajje o mejor dicho fáciles de leer que pueden ilustrarme y llevarme a comprenderlo mas a profundidad y no dudo en que me tomaré algún momento para ello.

Si me detengo a hojear el libro de “El Gen Egoista, de Richard Dawkins” me digo a mi misma que parece una literatura muy compleja para mi gusto, que cuando leo busco algo “light”. Son solo pretextos para no reencontrarme con muchos argumentos de una posible realidad de la cual sospecho pero no acepto. No quisiera comprobar que soy solo una autómata programada para gestar en mis células al gen egoista que resguardará la raza humana. -Señor Dawkins, no es que su material no sea digno de esta pobre ignorante; todo lo contrario, tengo un presentimiendo de que su teoría me dejará mucho mas convencida que cualquier filosofía de vida que he buscado durante todos estos años. Y esto no es agradable… tampoco es que estoy segura de que yo sea la portadora del genoma egoísta, pero también lo sospecho.

Si me digo autómata ¿Dejo de ser especial? Pero yo quiero ser especial. Mas que eso, yo quiero… eso es todo.. ¡Quiero! ?Esta palabra será parte de la ayuda que podré dar a mis células madres portadoras de información genética? Si es asi, quiero que el próximo ser humano que las reciba tenga almacenada o predispuesto las siguientes palabras con sus argumentos:

“Soy”:

Soy una persona única y especial.

“Siento”:

Ahora que estoy comenzando la segunda parte de la vida, cuando se deja de subir y el resto  es cuesta abajo, justo en este momento me siento mas consciente de mi vitalidad, de mi existencia y me enamoro de lo que me rodea, siento placer de respirar, del cielo estrellado y hasta de mi cuerpo que empieza a padecer de falta de juventud…

“Quiero”:

Quiero inventar, crear para sobrevivir. Sentir que lo que hago es por pura satisfacción y sin quejas. Quiero ayudar a los demás. Quiero amar. Quiero aprender mas y enseñar aun mas. Quiero ser asi de especial. Y tener un hijo y será a través de él o ella que esto seguirá su ciclo habitual y la humanidad lo agradecerá, aunque yo, me conformo con ser, sentir, querer y tener lo que ya he dicho…

Aun así, usted probablemente tampoco podrá ver hasta donde llegaremos como raza, ni yo. Lo importante es que ha encontrado el caminito que puede ser parte de lo que todos buscamos. Pero es mejor el conocimiento vago de algo, que la pura ignorancia.

PD

Aunque aun no estoy convencida de “querer convencerme” de que soy solo un eslabón en el ciclo evolutivo.

Tenía 4 ó 5 años cuando escuche decir en la televisión: “eres el amor de mi vida”. El protagonista se lo dijo a una mujer de ojos llorosos en la telenovela de la hora estelar.  Ésta respondió: “viviremos felices para siempre y nunca nada ni nadie nos separará”. En medio del beso apasionado que se dieron entre frase y frase apareció en pantalla la palabra “Fin”. Mi nana me dijo:  “Al final, el amor verdadero siempre gana”.

Con las niñas del barrio jugábamos a las muñecas. Generalmente el tema principal del juego era una historia de amor. Suzie, mi muñeca, era la mas bonita de todas y tal atributo le merecía el puesto de protagonista. Casi siempre Suzie caracterizaba una profesora o una secretaria, a veces hasta científica y conocía a un galán interpretado por un ejemplar masculino de juguete, ya fuera el soldado de goma de mi hermano, Hulk, Superman o el hombre araña. Daban un paseo por el parque y se besaban, luego se casaban, tenían un bebe (pero nunca se nos ocurría pensar de donde venía el bebe) y decíamos: “vivieron felices para siempre besándose”.

Mi mamá me contaba que conoció a mi papá cuando ella tenia 16 años, luego fueron novios durante 6 años y finalmente se casaron. Que él único amor de su vida habia sido mi papá. Tuvo otro novio una vez porque a mi papá no le gustaba bailar, pero finalmente volvieron porque ella supo ver en su caracter que era un buen hombre y que iba a ser un padre y esposo responsable. Prefiero no contar lo que sucedió con los años…

Cuando yo tenía unos doce años empezé a manifestar la misma ideología obsesiva de enamorarme y encontrar ese ser especial. Hubieron momentos realmente frustrantes cuando el chico elegido nunca puso sus ojos en mi y yo sufría como condenada. Me encerraba en mi habitación primero a soñar y soñar en lo que iba a pasar cuando se enamorara de mi y la gran felicidad que iba a llegar a mi vida. Seguramente íbamos a ser novios mucho tiempo y luego nos ibamos a casar, jóvenes eso si, pero no había problema, no íbamos a tener hijos… Luego cuando ya me entereba de que no tenia la menor posibilidad con ese chico me volvía a encerrar a sufrir y a sufrir. Hubo una época en el colegio que estuve enamorada de un chico al que nunca le había dirigido la palabra por casi dos años… Pero la adolecencia me reportó mejores resultados y en esa época si encontré mi “tesoro”. El mismo que me ha convertido en Gollum.

Me da la impresión de que esta filosofia popular acerca del amor se convirtió en una cultura cruel para las niñas que un día nos convertimos en mujeres. Particularmente creo que mas de una llega a la madurez de su vida pensando en cómo aquel ideal se convirtió en una cárcel. Y no es que diga que son mis padres los responsables, somos todos, la sociedad en general. Y ni decir del ideal del matrimonio… Lo traemos por “deafult”.

La historia del amor de la vida y del príncipe azul que aparece para amar y respetar sigue vigente en la literatura, en el cine y en la televisión… ¡ah! y por supuesto en la música. Lo curioso es que muchas veces ese príncipe se convierte un un trol asqueroso y repugnante y pierde el título de príncipe azul ¡ahh! pero sigue siendo el “amor de la vida” y lo seguimos esperando.

Lo contradictorio es que los medios de información muestran también el lado real y triste del “amor de la vida” a través de los noticieros, de los “talk shows” y de las películas o series realistas y talvez eso esté contribuyendo a desencadenar a algunas mujeres menos predispuestas al amor romántico.  Es allí donde eres espectador de la imbecilidad en la que hemos caido especialmente las mujeres por proteger a nuestro “Troll del amor” poniéndolo en un pedestal. Se deja ver la vida en su lado mas patético y real, te das cuenta que muchas veces tú eres parte del problema al señalar a tu amiga que yace vieja y solterona, o al criticar a la divorciada que tuvo el valor de poner un alto a los atentados contra su dignidad moral y su salud mental y  principalmente por no reconocer lo que es evidente, que amas a un Troll por quien no deberías de sentir nada.

Se que muchas mujeres se preguntan esto: ¿Cuántas veces me han dicho que no iba a encontrar novio ni marido? ¿Y que me iba quedar para vestir santos? ¿Porqué me han dicho que si no sabía barrer mi casa, o lavar o cocinar mi marido me iba a abandonar? ¿Porqué en cada reunión familiar a la que asistí sola me preguntaron que cuando me iba a casar? ¿Porqué me preguntan sobre cúando voy a tener hijos? ¡Que el tiempo pasa! ¿Porqué tengo que avergonzarme de mi situación personal tan poco convencional porque no tengo príncipe azul, si no un Troll que ni me valora ni me ama? ¿Porqué me siento tan rechazada? ¿Porqué solo asocio mi bienestar solo al lado del hombre amado? ¿Porqué lo amo si él ni me valora, ni me respeta?

Mi explicación al problema es que nos programaron con ideas que han tenido como resultado el nulo desarrollo de una autonomía personal y te dejaron sujeta la felicidad al amor entre hombre y mujer, si no tienes eso… no estás completa.

Hoy, una mujer que es digna de admirar tanto por su calidad humana, su belleza espiritual y su carrera profesional me dijo: “¿Qué es lo que tengo de malo yo que no puedo conseguir un esposo y tener una familia? ¿Porqué todos los hombres que se acercan a mi me rechazan de pronto? ¡¡Nunca me voy a realizar como mujer!!” Yo me paralizé sin tener una respuesta en mi boca, mi mente se volvió una confusión.  Ahora puedo decirle algo: ¿Quién dijo que realizarse como mujer es tener un marido e hijos?  Pero sigo reflexionando… me lo han dicho a mi, se lo han dicho a ella, desde niña. Lo dijo todo el mundo.

¿Quien lo quiere cambiar?

Me encanta permanecer conectada a cualquier “messenger” todos los días en mi trabajo. Mantener el contacto ahora que no estoy en mi país con mi gente es muy importante para mi. A veces, me emociono mucho cuando mi madre, una señora quien hace unos pocos años era ajena a la tecnología y que vive en un pueblo de los que llaman tercermundistas, aparece online por momentos y conversamos.  Las personas que se conectan primero son las que comienzan a trabajar temprano; aproximadamente a las 15.30 hrs de Madrid. Y van aparecen uno a uno mis hermanos, amigos, familiares,  excompañeros de trabajo, etc. etc. etc…

Hace una semana uno de mis excompañeras, Denia, escribió: “he escuchado un ruido muy extraño fuera de mi oficina, un sonido muy fuerte, como si algo muy pesado hubiera caído al suelo, ya regreso…” en un par de minutos, poco menos de las 18.oo hrs aparece su ventana del messenger de hotmail me dice: “Se ha caido un avión en Toncontín, justo hace unos cinco minutos”. ¡Santo cielo! digo yo ¿y que pasó? ¿hay muertos? ¿cómo fue?. Pregunto además si hay algún canal hondureño online que esté transmitiendo en vivo la primicia. Hay uno, Mayavision, pero es una dolor de cabeza tratar de verlo, carga con mucha lentitud y hace muchas pausas. Busco en la prensa de internet escrita y no hay nada aún. Entonces me recomiendan sintonizar Radio América online, una emisoria hondureña que es casi una leyenda y que finalmente se proyecta al mundo, via internet. Allí sí están transmitiendo en directo desde el lugar del accidente. El avión se ha salido de la pista y yace humeante sobre la calle que comunica al barrio El Pedregal con el Buelvard CCEE o mejor dicho para los capitalinos “frente a Camosa”, muy cerca de la empresa donde trabaja mi amiga informante.

Los detalles periodísticos indican que hay unos automóviles abajo del avion y deletrean el número de matrícula de los que se dejan ver y yo me pregunto, qué familia está escuchango igual que yo esta información y reconocerá el número de la placa del carro y saldrá como loca corriendo al lugar del accidente. Yo empiezo a desear conocer las matriculas de los coches de mis familiares y amigos, para salir de dudas… aunque es poco probable.

En pocos minutos ya han anunciado que se presume la muerte de personalidades importantes. Puff.. estoy ansiosa con la noticia, presiento que alguien conocido viajaba en ese avión. Prefiero no preguntar y justo en ese momento me distraen las labores de mi trabajo y tengo que abandonar un segundo el tema del desastre en el Aeropuerto de Tegucigalpa.

Regreso en 30 minutos y tengo informantes en cada ventana del messenger con mas detalles, muchos detalles. Lastimosamente no puedo enterarme de todos porque debo regresar a mis labores normales, enfocarme en mi trabajo.

Al cabo de unas tres horas decido conectarme de nuevo y ya es el tema del día. Los “IDs” del messenger tienen mensajes como “Se calló un avión aqui enfrente” “Yo por eso no viajo con Taca” “El aeropuerto Toncontin es una trampa mortal” “Toncontin no more” etc. etc. etc.

Mi bandeja entrada de correos personales me sorprende ¡wow! un mail: “Fotos del accidente de Taca” Y la primera foto que veo es la de un hombre cuya importancia en el ambiente financiero de la zona es muy reelevante, está en una camilla sujetada por varios individuos cuyos rostros son clásicos de nuestra raza . Me parte el corazón ver a esta persona en esta situación, me recuerdo a mi misma que no somos nada y que la muerte nos espera a todos y siento angustia por sus familiares, pesar por perderse una vida como esa y miedo de las adversidades.

Dicen los periodistas que los curiosos retrazan las labores de rescate y que también entre ellos hay muchos salvando vidas. Los bomberos y las ambulancias se vuelven los verdaderos elementos logísticos salvadores. Las fotos son impresionantes. El avion, o mejor dicho lo que queda de él, yace magestuso e imponente partido en dos pedazos y ocupando una de las vias de comunicacion importantes de la ciudad…

Justo en este momento empiezo a preguntarme quien es el desocupado que corrio a la escena del accidente fatal y luego corrió a enviar las imágenes masivamente por correo electrónico, porque en cuestión de minutos tengo el mismo email repetido desde varios remitentes. Y me pregunto porqué ha sido tan tonto o tan buena gente de enviar las imágenes a todo el mundo sin antes venderlas con exclusividad. O quizás si las vendió. O quizás es un buen samaritano que intenta satisfacer el morbo de nosotros, los que pinchamos en “abrir” los archivos a sabiendas de lo que vamos a encontrar.

Siento mucha pena e imagino el dolor de los parientes y amigos de los muertos. Y me pregunto cuando me tocará a mi…

Al día siguiente veo los titulares con información ya conocida y con la novedad de que el presidente de la República de Honduras desea clausurar ese aeropuerto, habilitar otro y etc. etc. etc. Yo me digo a mi misma “este baboso cree que solo es de soplar y hacer botella”. Que hombre tan imprudente y exhibicionista. Hay muchos artículos relacionados, los clásicos, relatos de espectadores, curiosos, pasajeros; anécdotas de las víctimas, de los que casi se suben al avion y se salvaron por gracia de Dios y escenas de los hospitales con entrevistas a los heridos.

Llega el fin de semana y el avion sigue allí, inerte, magestuso y tétrico. El sábado que no trabajo, suelo conectarme por ratos a mi messenger y Denia, quien fue mi primera informante porque trabaja a pocos metros del sitio fatídico me comenta que desde las mañanas han llegado turistas… Yo me pregunto.. ¿De qué estamos hablando? Si, efectivamente, llegaron los turistas. Creo que me imagino la escena y los clasifico:

Turistas sentimentales: los que toman fotos para recordar la tragedia y para mostrarleselas a los demás con lágrimas en los ojos y muestras de pesar; turistas colleccionistas: llegan con seguetas y cortadoras de metal, estos son los que desean llevarse algún recuerdito del evento, quizás tengan suerte y hay alguna cartera tirada de algún pasajero por alli con billetes de los verdes, tratan de ver si hay alguna oportunidad de colarse al avion para romper la puerta del equipaje y sacar las pertenencias de las víctimas y coleccionarlas en casa, pero se dan cuenta que han llegado tarde.

También hay turístas trágicos que solo llegan a lloriquear y a decir: “como han podido sobrevivir… es un milagro! ¡Dios estas aerolineas! ¡Dios estos aeropuertos mal construidos” Dan oraciones por los fallecidos y a oran para dar gracias por no estar en ese avión. También están los turistas morbosos crónicos, los que se exitan de ver pieza por pieza los detalles del pajarote y se exaltan al imaginarse el momento justo del accidente y se lamentan por no haber estado alli en ese momento, por haberse perdido la emoción irrepetible cuando se veia el fallido aterrizaje y la desmembración del enorme aparato.

Dicen que el Domingo después del accidente llegaron mas turistas de todo tipo, solos, en grupos pequeños y grandes cada cual a satisfacer su propia necesidad. Las parejas adolecentes también llegaron cogidas de las manos a consolarse el uno con el otro y se dicen que van a recordar ese triste momento toda la vida y  que lo fueron a ver juntos.

Para ofrecer una verdadera oferta turística y promocionar nuestra virtud como huespedes estaban desde muy temprano los carritos de hot dogs, la señora con un tambo en proceso de combustión para asar las carnitas y calentar las tortillas. Hasta una de las pizzerias ha llevado su carrito colorido con calentador incorporado. Y por supuesto no faltaron los vendedores ambulantes con refrescos, cervezas, agua… ¡Ah! y no podrían faltar la venta de las camisetas con la foto del avion estrellado y de fotografias estratégicas.

Se me olvidaba, no pudo faltar el turista economista, el que llevó su propia cámara, sus bocadillos y sus refrescos para no gastar. Ese no dio negocio ese día, solo hizo bulto.

Entre el flash de las fotos, los carritos de hotdogs, la cocina a la intemperie y la muchedumbre parlante parece que a nadie se puso a pensar en que había combustible derrochado en el ambiente…

En un artículo publicado unos días después del accidente, entrevistaron a los comerciantes ambulantes, quienes expresaron su interés en no marcharse del sitio hasta que bajara la afluencia de turistas, hasta ese entonces regresarán a sus antiguos sitios de venta porque ¡Aquí sí hay negocio!.

Me da por pensar que los hondureños nos pasamos de la raya y caemos en la imbecilidad, luego reflexiono y me doy cuenta que hay otros lugares en el mundo donde se paga el derecho por conocer sitios donde la humanidad ha sido víctimas de grandes desgracias o de crueles adversidades (no quiero enumerarlos por miedo a represalias, pero son muchos) y eso está socialmente aceptado, permitido y hasta publicitado.

Entonces creo que la ignorante soy yo, la intolerante y criticona soy yo… Posiblemente debería de abrir los ojos y empezar a ver mas allá de lo evidente, por ejemplo en vez de hacer ironía sobre el comportamiento de mis compatriotas y de todos los que llegaron a conocer el sitio del accidente, debería estar pensando en crear un sitio web alusivo, con la opción de venta onliine con los pedacitos de avion que pudiera conseguir si mando a mis hermanos a recogerlos y a hacer fotos de detalles que nadie ha podido ver. O merchandising de la tragedia……………

Estoy en esta cama de hospital. Estoy sola en esta habitación y no tengo idea de qué voy a hacer toda la semana acostada en esta cama y sin poder moverme. Si leo me duele la cabeza y es insoportable; dicen es un efecto secundario de la anestesia general. Lo bueno es que tengo televisión y seguro que me salva de estar a sola con mis pensamientos angustiosos y mis dolores post operatorios.

– ¡Enfermera, por favor! ¿Me acerca el mando o control remoto?  (No se como le dicen aquí). Muchas gracias.

Estoy contenta, al menos a través de esta pantalla saldré de estas cuatro paredes. Parece que tengo como 10 canales en el dial.. ¡Algo bueno encontraré!

Hay una rubia joven muy delgada sentada en un sofá frente a un hombre cincuenton que lleva corbata rosa y una señora regordeta con la cara inflamada, me imagino que del botox. Todos hablan entre ellos y rien, al parecer la cosa está entretenida. Pongo atención y… ¡El chisme del día! “La famosa actriz X está de vacaciones en las playas de Menorca con un chico desconocido, luce bronceada y siempre con una copa en su mano”  Yo me digo: A ver, la X está de vacaciones con su pareja… mmmmm… Si, así es…  ¡Ya! ¿Pero qué es lo interesante de esto??????? ¿A quien le puede importar lo que haga o deshaga X?

La señora regordeta dice que seguramente la X es alcohólica y que es evidente que no está satisfecha de su relación con el fulano ese porque así lo demuestra su gesto de morderse el labio superior muy amenudo, como un tick. Su interlocutor, el viejo amariconado de la corbata rosa le dice que él opina que la X está en esa playa con el fulano ese para huir de la frustración que dejó el actor Y al dejarla por otra actriz Z…

Resulta que la señora regordeta se autodenomina especialista en asuntos de la actriz X y que según su especialidad en “famosos” la chica está comenzando una etapa de alcoholismo fruto de su reciente decepción y que el nuevo desconocido es parte de su despecho… ¡Dios mio! ¿Qué es esto?

Paso de canal, ¡ahh! Excelente, un documental sobre la Muralla China. Que pena que me perdí la mitad, solo he visto 15 minutos y ha terminado. Anuncian el noticiero propio de esta hora del día… El titular, ¡”X” ha sido vista en las playas de Menorca…. etc. etc. etc”  Paso de canal… Ahora hay un panel de 6 personas… ¡hey!! En el centro del escenario está el presunto “desconocido” que acompañaba a X,  ¿Será posible? ¡Sí! Ya lo han contactado y se lo han traido del avion al estudio (no se a cambio de qué)… ¡No puede ser! Bueno, sí puede ser…. ¡es!

El siguiente canal transmitía una mesa redonda para hablar sobra la supuesta homosexualidad del jugador de futbol estrella de la temporada. Paso nuevamente y un programa para la mujer moderna, maquillaje, ropa, diseñadores, tácticas de flirteo, ligar… botox, famosos y famosos.

La oferta latina es mas deprimente, música reggaeton, telenovelas y culebrones mexicanos y venezolanos.

Mucha moda, maquillaje, sexo, inmoralidad, irrespetos al prójimo, comentaristas con suficiente solvencia moral como para juzgar y condenar al otro y asi… asi.. asi… La misma oferta.

Conclusión:  La decadencia del entretenimiento, el inicio de la avaricia humana hecha un negocio: “Imbecilizar” mas a los que tienen tiempo de sentarse a invertir su precioso tiempo y llenarse su valiosa cabeza de esa clase de conocimientos. Vender estupidez y embrutecimiento cubriendo las necesidades de vida propia de los espectadores con las vidas ajenas de los protagonistas y a un precio abstracto pero demasiado alto.

Dice un amigo sobre este mismo tema: “Esto es un mal necesario, entretiene a mi mujer hace que desvíe su atención sobre su vida aburrida y monótona y a mi madre la distrae, se rie y exige menos tiempo de visita. Te enseña a que esas cosas pasan hasta en las mejores familias”

Creo que es mejor pasar tiempo a solas con mis pensamientos angustiantes y mis dolores físicos, dilucidar sobre la razón positiva de la existencia humana, establecer que partes del mundo quiero apreciar y cuales ignorar y sobre todo recuperarme para prometerme a mi misma que voy a evitar hasta el final de mi vida ser parte de la teleaudiencia asidua a la basura.

Pichipina.

En tránsito por Madrid

España